Hubo un tiempo en el que dar el mismo bono, el mismo reconocimiento o el mismo beneficio a todo el equipo parecía suficiente. Y parecía lógico frente a un argumento como: “si a todos les damos lo mismo, estamos siendo justos, right?”.
Surprise… ya no más.
Hoy, las compañías están entendiendo algo clave que no te puedes perder: las personas no son iguales, sus motivaciones tampoco. Los incentivos personalizados entran en este sentido, ya que básicamente son la evolución natural de cualquier estrategia de motivación inteligente.
En este blog te cuento por qué los incentivos genéricos están quedándose atrás, cómo puedes personalizar tus estrategias y qué herramientas te pueden ayudar a hacerlo sin morir en el intento. Así dejas de usar el «café para todos».
Por qué los incentivos genéricos han dejado de funcionar
Es importante no satanizar los incentivos genéricos, no es que sean malos, simplemente ya no son suficientes. A continuación, los motivos más recurrentes por los cuales los incentivos genéricos han dejado de funcionar.
- Las nuevas generaciones buscan más que dinero
Hoy, los Millennials, Gen Z y demás no solo quieren un bono. Buscan flexibilidad, reconocimiento y trabajo con propósito. Un incentivo económico motiva, pero no necesariamente engancha, y eso afecta tus resultados.
- Diferentes estilos de vida, diferentes motivaciones
No puedes incentivar igual a un colaborador que tiene hijos, a un colaborador que está iniciando su carrera profesional o a un colaborador que valora el tiempo libre sobre el dinero.
- El efecto “meh”
Cuando todos reciben lo mismo, el incentivo pierde impacto. Se vuelve esperado y automático. Evita que tus incentivos parezcan insípidos.
- No impulsan comportamientos específicos
Un buen incentivo debería guiar acciones. Aterriza cuál es el comportamiento deseado: puede ir desde aumentar la productividad hasta mejorar la asistencia.
Cómo personalizar incentivos según perfiles
Y si pensaste que solo te hacemos finger pointing y no te estamos dando soluciones, aquí viene lo interesante.
Los incentivos personalizados no significan hacer algo diferente para cada miembro de tu equipo, porque eso implicaría un caos operativo huge y también una inversión elevada. Significa que vamos a segmentar…
1. Identifica perfiles dentro de tu equipo
Comienza a agrupar según patrones, como a quienes son career-driven, quienes buscan priorizar su tiempo y su bienestar, y quienes se motivan con estímulos económicos. No necesitas dividirlo en 800 categorías, con 3 o 5 perfiles se puede hacer magia.
2. Ofrece opciones
En lugar de ofrecer únicamente un incentivo, da alternativas. No hay mejor gancho que un «puedes elegir entre bono económico, día libre adicional o una experiencia en un spa». Esto convierte un incentivo simple en una experiencia personalizada. Life hack.
3. Usa data
No juegues a las adivinanzas, aquí no se trata de “creo que les gusta esto”. Apóyate en encuestas internas, en feedback y en historial de elección de beneficios. La personalización real viene de entender, no de asumir.
4. Ajusta según etapa del colaborador
Lo que motiva a un miembro nuevo de tu team no es lo mismo que motiva a un miembro que lleva 10 años en la empresa. Es común que los nuevos ingresos busquen capacitaciones y/o formación, y un senior probablemente busque liderazgo, reconocimiento y flexibilidad.
5. Mantén la equidad
Esto es clave. Personalizar no significa que puedas caer en ser injusto. Todos deben tener acceso a incentivos de valor similar. Aquí entra la planeación de un buen sistema de incentivos.
Herramientas para gestionar incentivos personalizados
Y sé que, de momento, todo esto te parece increíble, pero también te suena a mucho trabajo en el antes, durante y después de implementarlo. No tiene que serlo. Hoy existen herramientas que facilitan mucho esta conversación, haciéndolo más fácil y escalable.
- Plataformas de beneficios flexibles
Opta por plataformas que permitan que cada colaborador elija su incentivo dentro de un catálogo. Con esto obtendrás ventajas que van desde la automatización hasta la escalabilidad. Una experiencia que te ofrezca elegir tu reward es valiosa.
- Software de reconocimiento
Implementa un software que te permita reconocer logros en tiempo real y asignar recompensas personalizadas. Muchas incluyen dinámicas sociales como likes o comentarios. Todas esas prácticas serían Gen Z approved.
- People analytics
Suena fancy, pero realmente no es nada más que usar datos para tomar decisiones. Considera analizar preferencias, comportamientos y también impactos de incentivos. Ajusta y modifica en consecuencia.
- Encuestas y herramientas de feedback continuo
El que pregunta nunca se equivoca, no subestimes el poder de cuestionar. Existen herramientas simples que pueden brindarte insights valiosos para personalizar mejor.
- Integraciones con HR systems
Considera conectar tus incentivos con un sistema de RR. HH.; de esa manera automatizas procesos y disminuyes exponencialmente los errores. Sin duda, ahorrarás tiempo y todo fluirá mejor.
Los incentivos personalizados no solo aumentan la motivación, también aumentan el engagement, refuerzan la cultura e impactan en resultados. No se trata de que des más, se trata de que des mejor.
Si quieres dejar atrás (por favor) el tan reprobado «café para todos» y empezar a implementar incentivos personalizados que realmente conecten con tu team… agenda con nosotros y descubre cómo llevar tu estrategia de incentivos al siguiente nivel.